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Vista de la exposición
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11/04/2013 - 18/05/2013
La Galería Elvira González inaugura el próximo jueves 11 de abril a las 19:00h su segunda exposición con el artista estadounidense Dan Walsh.

La exposición contará con nueve lienzos de gran formato fechados entre el año 2009 y 2012, en los cuales el artista sigue mostrando su estilo de composición arraigado en el minimalismo pero atemperado por los elementos y gestos más libres y personalizados. En las obras de Walsh, el diseño linealy ondulado de los trazos con color, dispuesto en forma de rejas o laberintos, desenfoca la mirada del espectador y produce un juego visual de vibración y movimiento.

Dan Walsh
se sitúa dentro de la corriente artística post minimal, que incide en la repetición de las formas jugando con la progresiva complicación o simplificación de las mismas. Utiliza un sentido arquitectónico en su tratamiento del espacio y del fondo del lienzo, al tiempo que confiere un sentido decorativo como si se tratase de frisos arquitectónicos. Sus referencias principales se encuentran en la obra de artistas como Peter Halley, Donald Judd, Sol Lewitt o Philip Guston. Asimismo, se basa en la técnica de los mandalas tibetanos mediante el uso de patrones repetitivos dispuestos en una composición jerárquica y despejada.

Para Walsh, el fascinante proceso creativo es tan importante como el resultado final de la obra. En este proceso genera las imágenes de sus cuadros y que, tal y como reconoce el propio artista, ofrece resultados inesperados. Sabe perfectamente como empezará su obra, pero desconoce de antemano cómo y cuándo acabará, desconociendo por tanto el resultado final. El propio Walsh afirma que su pintura es A vehicle to contemplate a place where the retinal meets the symbolic (Un vehículo para contemplar un lugar donde la mirada se encuentra con lo simbólico).

Dan Walsh
(Filadelfia, EE.UU., 1960) estudió en el Philadelphia College of Art y en Hunter College de Nueva York, ciudad donde vive y trabaja en la actualidad. Su obra se se ha expuesto en el P.S.1 Contemporary Art Center de Long Island, el New Museum of Contemporary Art de Nueva York (EE.UU.), en el Centre National d’Art Contemporain en Niza y la Sinagoga de Denme (Francia), en el centro CCNOA (Art + Architecture) en Bruselas (Bélgica) y en el Kunstverein Medienturm de Graz (Austria). Por otra parte, Dan Walsh ha realizado numerosos libros de artista que se han expuesto en el Gabinet des Estampes del Musée d’Art et d’Histoire de Ginebra (Suiza), además de incluir su obra en la Bienal de Ljubljiana (Eslovenia) y la Bienal de Lyon (Francia).

Además, entre el 17 de marzo y el 26 de mayo de 2013, el artista será objeto de una exposición retrospectiva de su obra en la Fondation Speestra en Apples (Suiza), bajo el título Table of contents.



Entrevista de George Stolz a Dan Walsh con motivo de la exposición:

GEORGE STOLZ: Quisiera empezar preguntándole sobre su trabajo. No me refiero a su obra sino al proceso de trabajo en sí mismo, a la rutina que sigue.

DAN WALSH: Siempre digo que la pintura en la que estoy trabajando se deriva de la inmediatamente anterior. Es sabido que no hago bocetos previos, si bien eso no es consecuencia de ningún gran principio metodológic prefiero verlo en el lienzo.

¿Cómo trabajo? Quizá no se sepa que, si bien no soy exactamente fetichista en relación con los pinceles, estos ocupan un lugar muy importante en mi pintura; la habilidad con los pinceles es clave para el resultado final.

¿Cómo terminé pintando así, con esa especie de pequeños bloques de construcción tan elementales? Hace unos años me sentía... no exactamente incómodo, pero sí preocupado por cómo poner la pintura en el lienzo. A todo el mundo, a todos los pintores, les gusta poner pintura en el lienzo. Pero, por entonces, —me refiero a los años ochenta o un poco antes— todo el mundo vivía bajo el disfraz o la teatralidad de otro movimiento como, por ejemplo, el expresionismo abstracto. Parecía necesario encajar en el gesto de otr sin autor, sin autoridad.

Lo acepto como hecho, si bien no lo deseaba especialmente. No me sentía a gusto. Prefería ser sincero y un poco torpe y decir —aunque no dijera eso exactamente— que no necesitaba ayudarme de la teatralidad de otros para pintar ni utilizar cinta adhesiva de pintor. El modelo de la época era Peter Halley, tanto para el uso de la cinta adhesiva como para el recurso a cierto tipo de gesto. Así pues, hace años me describía con la siguiente broma: “Es como si Philip Guston pintara un Agnes Martin”. Una especie de torpeza algo patosa enfocada, sin embargo, hacia temas más trascendentales.

Así pues, ¿qué hago en el estudio? Hago movimientos pequeños, movimientos discretos y movimientos perfectos, y así construyo un cuadro. Son gestos muy simples. Podría decirse que voy marcando el paso. Que existo con elegancia. Pero me gusta pasar por toda la pintura, tal como haría un grabador.

GS: ¿Hace usted grabados?

DW: Sí, trabajo con Pace Prints. Me gusta y, además, me gusta estar en contacto con otros artistas tan estimulantes como Joe Watanabe. Me gusta el modo en que trabaja, en este sentido somos como almas gemelas.

Hay un modo de pintar que tiene mucho que ver con una dedicación metodológica básica, paso a paso. En cambio, para mí el color es exactamente lo contrario. Me oculto tras un enfoque muy metódico y lo que muchos denominarían programático. Sin embargo, lo que obtengo con el color me parece que es bastante romántico y novedoso si lo comparamos con las pinceladas en sí mismas. Está relacionado con el modo en que empleo las transparencias, la combinación de colores y... no quiero decir colores raros, pero sí he empleado algunos colores un tanto insospechados. Me parece que gracias a la transparencia y a los formatos puedo salir airoso con algunos colores que, según creo, otros artistas no sabrían manejar. Eso se debe a mi forma minuciosa de trabajar, al proceso que sigo. Me parece importante separar las dos cosas.

GS: He leído en alguna entrevista que aspira a “existir en el centro de la historia como algo sólido”. ¿A qué se refiere con este concepto de “sólido”?

DW: Me refiero a que interpretamos la historia a partir de la información recibida. Piense de nuevo en Guston. Representamos con responsabilidad, este es también un tema muy complejo. En la historia. No es necesario demostrar nada. Con fuerza y elegancia, uno debe entender lo que quiere hacer y lo que no.

He elegido ser un pintor más próximo a las artes decorativas en lugar de, por ejemplo, un marxista ceñudo. Ha sido una opción. Todo es cuestión de opciones. Y de elegancia, por supuesto.

[...]

TraducciónCarmen Francí



Leer la entrevista completa en PDF aquí.
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